Olas, palabras solas y necias que se estrellan en mi memoria, cantan y versan la historia, en la que me encuentra una mano y me lleva, a la mirada del Sol que me observa.
Las olas son bárbaras,
las palabras no lo son menos,
todo lo que escuchas lo callas,
y lo que me brindas lo sueño.
Al llegar a tu cuerpo
el espacio se vuelve espuma
y sube por tu cabello el viento
que me arroja y me retumba.